Mitos y realidades sobre el uso del hilo dental

1/08/2025

Una de las rutinas de higiene más recomendadas por dentistas también es una de las más cuestionadas. A pesar de su simplicidad, el hilo dental ha acumulado mitos y verdades a partes iguales que influyen directamente en si la gente lo usa o no. ¿Es realmente tan necesario? ¿Puede causar sangrado o incluso dañar los dientes si se usa mal?

En este artículo desmontamos creencias comunes sobre el hilo dental y te damos información clara para que tomes decisiones más saludables respecto a tu higiene bucal. Y sí, te adelantamos que hay una gran diferencia entre hacerlo bien y hacerlo por hacer.

No, el hilo dental no “lastima los dientes”

Una de las creencias más extendidas es que el hilo dental desgasta el esmalte o incluso provoca separación entre los dientes. Nada más lejos de la realidad. Si se utiliza correctamente, el hilo dental no solo es seguro, sino que es clave para eliminar placa y restos de comida que el cepillo no alcanza. Cuando se presiona con suavidad, no hay ningún riesgo para la estructura dental.

El problema viene cuando se usa bruscamente, sin guiarlo entre los dientes con cuidado. Aquí es donde algunas personas terminan dañando sus encías, lo que alimenta el mito de que el hilo “hace daño”. En realidad, lo que hace daño es la técnica inadecuada.

¿Sangrado al usar hilo? Un aviso, no una alerta

Otro mito común es que si las encías sangran al usar hilo dental, es mejor dejar de hacerlo. La verdad es justo lo contrario: el sangrado suele indicar acumulación de placa e inflamación gingival. En la mayoría de los casos, usar hilo dental con más frecuencia y técnica adecuada ayuda a reducir el sangrado con el tiempo. Dejar de usarlo solo perpetúa el problema.

La clave está en ser constante y mejorar la forma en que se realiza. No es una herramienta agresiva, sino un aliado de prevención.

Lo que sí es cierto sobre el hilo dental

  • Previene la acumulación de placa entre los dientes.
  • Ayuda a reducir el mal aliento causado por restos de comida invisibles.
  • Disminuye el riesgo de enfermedades periodontales.
  • Complementa el cepillado sin reemplazarlo.
  • Es más efectivo cuando se usa diariamente y no solo antes de la visita al dentista.

¿Todo el mundo necesita usarlo?

No todos los pacientes tienen la misma necesidad, pero casi todos se benefician. Personas con ortodoncia, encías sensibles o implantes pueden requerir técnicas o herramientas específicas, como el hilo con punta rígida o irrigadores dentales. Aun así, el principio es el mismo: limpiar donde el cepillo no llega.

No necesitas hacerlo de forma dolorosa ni con prisa. Con unos pocos minutos al día, puedes evitar complicaciones mayores y visitas no deseadas al odontólogo.

Al final, el hilo dental no es un lujo, es parte esencial de una higiene oral completa. No permitas que los mitos le ganen a tu salud.