¿Cómo influye la genética en la salud dental?

25/04/2025

¿Alguna vez te has preguntado por qué algunas personas tienen más caries o problemas en las encías a pesar de llevar una buena higiene? La respuesta puede estar en los genes. La genética juega un papel clave en la salud bucodental y entender su influencia es fundamental para anticiparnos y cuidarnos mejor.

La genética determina muchas de las características que forman tu sonrisa: desde la forma de tus dientes y mandíbula, hasta la composición del esmalte o tu predisposición a enfermedades como la caries o la periodontitis. Esto no significa que todo esté determinado, pero sí que algunos factores pueden venir “de serie”.

Forma y alineación dental

Algunas personas heredan dientes apiñados, malformaciones o mandíbulas pequeñas que dificultan la correcta erupción de los dientes. Estas condiciones pueden favorecer la acumulación de placa y, con el tiempo, provocar otros problemas.

Composición del esmalte

El grosor y la mineralización del esmalte también tienen un componente genético. Un esmalte más débil es más vulnerable a los ácidos y bacterias, lo que incrementa el riesgo de caries incluso en personas con buena higiene.

Enfermedades bucales relacionadas con la herencia genética

Aunque el cuidado diario es clave, hay enfermedades que pueden tener una base hereditaria. Conocerlas permite detectar señales de alerta a tiempo y actuar con mayor eficacia.

Caries dental

Algunas personas tienen una flora bacteriana más agresiva o una saliva menos eficaz en neutralizar ácidos, factores que aumentan la probabilidad de caries, incluso con una dieta equilibrada.

Enfermedad periodontal

La predisposición genética puede hacer que ciertos pacientes desarrollen periodontitis de forma más severa y rápida. En estos casos, los controles regulares y la limpieza profesional son aún más importantes.

¿Qué puedes hacer si tienes antecedentes familiares?

Saber que tienes cierta predisposición no debe preocuparte, sino motivarte a reforzar tus cuidados. Aquí te dejamos algunos consejos clave:

Visitas regulares al dentista

Las revisiones periódicas permiten detectar a tiempo problemas que podrían agravarse por factores genéticos. Lo ideal es acudir cada 6 meses, o según te indique tu profesional.

Higiene dental rigurosa

Cepillado tres veces al día, uso de hilo dental y enjuagues pueden marcar una gran diferencia si tienes esmalte débil o encías sensibles por herencia.

Dieta baja en azúcares y rica en minerales

Una alimentación adecuada ayuda a fortalecer el esmalte y a controlar el pH bucal, reduciendo el riesgo de caries en personas propensas.

Conclusión

La genética influye, pero no lo determina todo. Con una buena prevención, visitas al dentista y hábitos saludables, puedes mantener tu boca sana independientemente de lo que hayas heredado. En nuestra clínica te ayudamos a conocer tu situación y a diseñar un plan personalizado de cuidado dental.